Nada

Noviembre 18, 2009

Me han regalado El libro de la nada, de John Barrow.

Lo primero que sentí al ver el título fue el temor (la esperanza) de que al abrirlo sólo encontraría páginas en blanco.

Pero no; encontré un libro lleno de capítulos, que promete una interesante lectura. Ya comentaré.


Incrementalidad

Noviembre 9, 2009

La muerte no es tan mala, si sucede en forma incremental. Lo mismo que la inmortalidad.

Esto lo dice un personaje de la novela Diáspora (de Greg Egan) que es una forma de vida basada en software. Se refiere a su forma de auto-modificarse cada tanto para evitar el hastío. Él se considera su propio tátara tátara nieto, habiéndose modificado varias veces hasta casi perder su personalidad original.

Yo no creo que haga falta semejante auto-modificación para no aburrirse; de hecho encuentro poco justificada la opinión de mucha gente que dice que la inmortalidad sería aburrida o terrible… Yo aprovecharía de muchas maneras semejante condición.

¿Qué harían ustedes, si fueran inmortales, para evitar aburrirse?


Bucle leído

Septiembre 19, 2009

El otro día terminé de leer “Yo soy un bucle extraño”, y me ha resultado bastante grato. Lo recomiendo a cualquiera que quiera profundizar en los problemas de la mente y la consciencia desde un enfoque totalmente racional y desprovisto de misticismos ofuscatorios.

Sólo empaña un poco el disfrute alguna que otra repetición de conceptos, y la tendencia del autor a usar anécdotas demasiado personales para ilustrar ideas generales; pero para alguien que no haya leído nada del autor anteriormente no molestará demasiado.


Bucle extraño

Septiembre 7, 2009

Hoy he recibido mi ejemplar de Yo soy un extraño bucle, de Douglas R. Hofstadter.

Esto me alegra por partida doble: por un lado anticipo una lectura interesante y enriquecedora; por otro, tengo la agradable sensación de que me lo he ganado: Luis E. Juan, quien ha traducido al castellano el libro, tuvo la amabilidad de enviarme una copia a modo de agradecimiento por mi pequeña colaboración, al “traducir” un pangrama auto-referente. Y para colmo ha procurado que apareciera mi nombre en las notas, lo cual superó totalmente mis expectativas.

Prometo sacarle el jugo al libro. Ya comentaré a medida que lo vaya leyendo.

¡Gracias Luis por tu generosidad!


Libro gödeliano

Abril 16, 2009

Gran noticia: Gustavo Piñeiro y Guillermo Martínez han escrito el libro Gödel para todos. Lo presentarán el viernes 24 de abril a las 21 hs en la sala Julio Cortázar de la Feria del Libro de Buenos Aires, y estamos todos invitados. Más información, aquí.

Tanto el libro como la presentación prometen ser muy interesantes. Espero ver por allí a todos los amantes del tema.

Update: tengo el libro. Procedo a la lectura. Iré comentando.


Inmersión por emersión

Marzo 15, 2009

No soy un villano de historieta. ¿Crees que te explicaría mi plan si hubiera la más mínima posibilidad de que interfirieras?

(Cierto villano de la historieta Watchmen, de Alan Moore)

Moore emerge unos segundos de la ficción haciendo ese chiste, y produce un efecto sutil: sumergir un poco más al lector en ella.

Un gran recurso, aunque algo peligroso. Funciona bien cuando los niveles de realidad que el lector tiene establecidos se desplazan, y por un momento (breve) el lector no sabe en cuál de ellos ubicar su voz interior.

¿Conocen algún otro ejemplo?


Deseo cósmico

Enero 8, 2009

No servimos para el cosmos, y precisamente por eso jamás renunciaremos a él.

Stanislaw Lem, en La fiebre del heno


Censura muy previa

Septiembre 17, 2008

El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.

Georg Christoph Lichtenberg


Preocupación

Septiembre 11, 2008

Lo que más preocupación le causaba era que la gente siempre le preguntaba por qué parecía tan preocupado.

(La guía para hacer dedo en la Galaxia, sobre de su protagonista Arthur Dent)


El mundo mira al mundo

Septiembre 3, 2008

…¿Pero cómo se hace para mirar una cosa dejando de lado el yo? ¿De quién son los ojos que miran? Por lo general se piensa que el yo es alguien que está asomado a los propios ojos como al antepecho de una ventana y mira el mundo que se extiende delante en toda su vastedad. Por lo tanto: hay una ventana que se abre al mundo. Del otro lado está el mundo; ¿y de éste? Siempre el mundo, ¿qué otra cosa va a haber? Con un pequeño esfuerzo de concentración Palomar consigue desplazar el mundo de allí adelante y acomodarlo asomado al antepecho. Entonces, fuera de la ventana, ¿qué queda? También el mundo, que en esta ocasión se ha desdoblado en mundo que mira y mundo mirado. ¿Y él, llamado también «yo», es decir, el señor Palomar? ¿no es también él un fragmento de mundo que está mirando otro fragmento de mundo? O bien, dado que está el mundo de este lado y el mundo del otro lado de la ventana, tal vez el yo no sea sino la ventana a través de la cual el mundo mira al mundo. Para mirarse a sí mismo el mundo necesita los ojos (y las gafas) del señor Palomar.

(Extracto de Palomar, de Italo Calvino)