Me pregunto si habrán confeccionado su propio cartel de venta, o lo habrán encargado a otro negocio.
(Gracias Pher Chorny por la fotografía)
Me pregunto si habrán confeccionado su propio cartel de venta, o lo habrán encargado a otro negocio.
(Gracias Pher Chorny por la fotografía)
Gabriel Castelán, de la ciudad de México, me envía esta foto de un aviso publicitario bastante bucloso:
Quizá lo diseñó alguien que piensa que las mujeres no saben lo que quieren. Pero en realidad es bastante explícito; el hecho de que la recursión que sugiere no tenga caso base no significa que no pueda evaluarse. Seguramente requerirá un poco de paciencia y mucha empatía. Quizá el amor no sea otra cosa.

Es hermoso, aunque sea de sólo dos niveles -o uno, según cómo se lo mire.
(Visto en flickr)
Marta, Ángel y Vicente me envían esta foto.
Explica Ángel:
Te envío una foto que nos hicimos con unos amigos en una especie de “bola de espejos” instalada en la Guiness Storehouse de Dublín este verano.
En la foto no se llega a apreciar todo el efecto provocado al colocar espejos en los ángulos adecuados dentro de la bola, pero te podías ver por todos lados (incluso la espalda que quedaba por detrás de la ventana a la que te asomabas, por abajo no porque para eso habría que meterse dentro de la bola).
Silta nos comenta sobre esta foto que encontró.
No sabemos con seguridad cómo se hizo, pero a juzgar por la sutil rotación de las imágenes encastradas, debe ser un bucle de realimentación de video, engendrado al sostener la cámara con la mano frente a la pantalla de una computadora.
Es una linda manera de lograr efectos sorprendentes; si logro hacer algo así con mi camarita postearé más del tema.