Nada

Noviembre 18, 2009

Me han regalado El libro de la nada, de John Barrow.

Lo primero que sentí al ver el título fue el temor (la esperanza) de que al abrirlo sólo encontraría páginas en blanco.

Pero no; encontré un libro lleno de capítulos, que promete una interesante lectura. Ya comentaré.


Incrementalidad

Noviembre 9, 2009

La muerte no es tan mala, si sucede en forma incremental. Lo mismo que la inmortalidad.

Esto lo dice un personaje de la novela Diáspora (de Greg Egan) que es una forma de vida basada en software. Se refiere a su forma de auto-modificarse cada tanto para evitar el hastío. Él se considera su propio tátara tátara nieto, habiéndose modificado varias veces hasta casi perder su personalidad original.

Yo no creo que haga falta semejante auto-modificación para no aburrirse; de hecho encuentro poco justificada la opinión de mucha gente que dice que la inmortalidad sería aburrida o terrible… Yo aprovecharía de muchas maneras semejante condición.

¿Qué harían ustedes, si fueran inmortales, para evitar aburrirse?


Realidades

Julio 9, 2009

El máximo logro intelectual del cerebro es el mundo real. Todos los aspectos fundamentales de nuestra experiencia son interpretaciones adaptativas del mundo realmente real de la física.

Esta frase de George Miller me parece genial por varios motivos: primero, porque plantea una jocosa estratificación de realidades digna de Lewis Carrol.

Segundo, porque le da una nueva perspectiva -menos quejosa y más útil- al famoso cliché de que nuestros sentidos nos engañan continuamente. Por supuesto que nos engañan, pero no en forma maliciosa ni chapucera; la realidad que construye nuestro cerebro fue más que suficiente durante nuestra historia evolutiva, y precisamente el estudio de nuestras limitaciones perceptuales y cognitivas nos puede enseñar muchísimo sobre nuestro origen, y ayudarnos a percibir mejor el mundo realmente real (como podrán ver, me encantó la expresión).


Dudas contradictorias

Mayo 13, 2009

Algunas veces oigo o leo argumentos en contra del racionalismo, que no dejan de sorprenderme: me recuerdan un párrafo de Raymond Smullyan en donde señala la evidente contradicción de usar razonamientos para convencer a alguien de que no confíe en los análisis racionales. (¿Alguien sabe en qué libro habla Smullyan de esto?)

Una variante muy extendida (quizá menos tajante pero también algo desconcertante) es usar algún resultado científico para sugerir que la ciencia “no puede explicar” tal o cual tema.

Más paciencia, muchachos, todo llega…


Eterno retorno

Enero 15, 2009

Cuenta Manuel:

Estaba por quemar un diario y Lena dijo “No, papá, ¡no lo quemes, por favor!”

“Pero Lena, es un diario de hace un mes: del 17 de diciembre.”

“Pero ese día ¿no va a volver a pasar?”

“No”

“Ah, entonces quemalo.”


El método de la moneda

Noviembre 20, 2008

A menudo nos enfrentamos en la vida con dos opciones tan tentadoras que no sabemos cuál elegir, y lamentablemente incompatibles entre sí. Casi siempre encontramos más datos sobre alguna de ellas (o ambas) que nos ayudan en la decisión, o bien nuestros amigos o conocidos nos brindan algún consejo al respecto; pero cuando estamos solos y necesitamos más datos, este método es bastante útil:

  1. Se asigna una de las dos opciones a cada cara de una moneda.
  2. Se arroja la moneda y se observa qué opción es la “elegida”.
  3. Si sentimos tranquilidad o alivio por la decisión tomada por la moneda, entonces ésa era la opción que secretamente deseábamos. Si, en cambio, nos sentimos intranquilos o tenemos la tentación de arrojar nuevamente la moneda, entonces la opción deseada era la otra.

En este momento tendremos un nuevo dato, a saber, la decisión que inconscientemente deseábamos tomar. Que la tomemos o no es otra cuestión; pero al menos tendremos más información.

El método funciona mejor si uno se plantea, al arrojar la moneda, obedecer ciegamente lo que ésta nos diga. Por supuesto, luego del paso 3 anularemos esta obligación por considerarla tiránica, o la mantendremos por una cuestión de honor, según nos convenga.

Descubrí este método hace algunos años, usando una moneda para decidir algo más o menos trivial que luego resultó no ser tan trivial.

No deja de maravillarme el hecho de que funcione; y sobre todo, de que bastante gente que conozco lo usa también. La mente humana es definitivamente enrevesada.


Una computadora más

Octubre 27, 2008

La historia del universo es, en efecto, un enorme y continuo cálculo cuántico. El universo es una computadora cuántica.

Esto obliga a preguntar: ¿Qué calcula el universo? Se calcula a sí mismo. El universo calcula su propio comportamiento.

(Programming the Universe, de Seth Lloyd)


Meta-creyentes

Septiembre 26, 2008

Llamemos creyentes a aquellos que creen que existe dios (sea eso lo que fuere), y además creen que dios creó todo lo que existe.

Ante la inmediata pregunta “Y entonces, ¿qué o quién creó a dios?” suelen encogerse de hombros, o pensar que es peligroso inmiscuirse en esos asuntos, o hundirse en falacias lógicas.

Ahora bien, también existen los meta-creyentes. Estas personas creen que hay un meta-dios que creó a dios, un meta-meta-dios que creó al meta-dios, y así sucesivamente en una cadena infinita.
A pesar de no compartirla, esta idea me cae mucho más simpática.

Claro que se podría preguntar “¿Qué o quién creó la cadena infinita de dioses?”, y en seguida surgirían los omega-creyentes que explicarían que un omega-dios creó la cadena infinita, etc…

Creo que es mucho más sencillo ser ateo.


El mundo mira al mundo

Septiembre 3, 2008

…¿Pero cómo se hace para mirar una cosa dejando de lado el yo? ¿De quién son los ojos que miran? Por lo general se piensa que el yo es alguien que está asomado a los propios ojos como al antepecho de una ventana y mira el mundo que se extiende delante en toda su vastedad. Por lo tanto: hay una ventana que se abre al mundo. Del otro lado está el mundo; ¿y de éste? Siempre el mundo, ¿qué otra cosa va a haber? Con un pequeño esfuerzo de concentración Palomar consigue desplazar el mundo de allí adelante y acomodarlo asomado al antepecho. Entonces, fuera de la ventana, ¿qué queda? También el mundo, que en esta ocasión se ha desdoblado en mundo que mira y mundo mirado. ¿Y él, llamado también «yo», es decir, el señor Palomar? ¿no es también él un fragmento de mundo que está mirando otro fragmento de mundo? O bien, dado que está el mundo de este lado y el mundo del otro lado de la ventana, tal vez el yo no sea sino la ventana a través de la cual el mundo mira al mundo. Para mirarse a sí mismo el mundo necesita los ojos (y las gafas) del señor Palomar.

(Extracto de Palomar, de Italo Calvino)


Adjudicaciones

Agosto 19, 2008

Hay personas que, con tal de parecer inteligentes, adjudican sus propias ideas a otros más famosos.

(Albert Einstein)