Marzo 15, 2009
No soy un villano de historieta. ¿Crees que te explicaría mi plan si hubiera la más mínima posibilidad de que interfirieras?
(Cierto villano de la historieta Watchmen, de Alan Moore)
Moore emerge unos segundos de la ficción haciendo ese chiste, y produce un efecto sutil: sumergir un poco más al lector en ella.
Un gran recurso, aunque algo peligroso. Funciona bien cuando los niveles de realidad que el lector tiene establecidos se desplazan, y por un momento (breve) el lector no sabe en cuál de ellos ubicar su voz interior.
¿Conocen algún otro ejemplo?
5 comentarios |
arte, dualidad, lenguaje, libros, mente, modelos, reflexividad |
Permalink
Escrito por Marcos
Febrero 26, 2009
“Los pesimistas siempre se sorprenden agradablemente”, dice cierta ley popular.
Hasta ahora no sé si es una ley optimista o pesimista.
2 comentarios |
cultura, dualidad, lenguaje, paradojas |
Permalink
Escrito por Marcos
Septiembre 3, 2008
…¿Pero cómo se hace para mirar una cosa dejando de lado el yo? ¿De quién son los ojos que miran? Por lo general se piensa que el yo es alguien que está asomado a los propios ojos como al antepecho de una ventana y mira el mundo que se extiende delante en toda su vastedad. Por lo tanto: hay una ventana que se abre al mundo. Del otro lado está el mundo; ¿y de éste? Siempre el mundo, ¿qué otra cosa va a haber? Con un pequeño esfuerzo de concentración Palomar consigue desplazar el mundo de allí adelante y acomodarlo asomado al antepecho. Entonces, fuera de la ventana, ¿qué queda? También el mundo, que en esta ocasión se ha desdoblado en mundo que mira y mundo mirado. ¿Y él, llamado también «yo», es decir, el señor Palomar? ¿no es también él un fragmento de mundo que está mirando otro fragmento de mundo? O bien, dado que está el mundo de este lado y el mundo del otro lado de la ventana, tal vez el yo no sea sino la ventana a través de la cual el mundo mira al mundo. Para mirarse a sí mismo el mundo necesita los ojos (y las gafas) del señor Palomar.
(Extracto de Palomar, de Italo Calvino)
1 comentario |
arte, conciencia, dualidad, filosofía, libros, mente, préstamos |
Permalink
Escrito por Marcos
Septiembre 2, 2008

De las varias docenas de interpretaciones de la película 2001: Una odisea del espacio que he leído o imaginado, ninguna me convenció completamente (hasta ayer). Incluso el libro de Clarke (escrito casi simultáneamente con el guión original, según tengo entendido), aunque muy bueno, no es demasiado satisfactorio cuando se comparan sus casi exhaustivas descripciones y explicaciones con el simbolismo casi hermético de la película. Sin duda Kubrick tenía en mente cosas que no comunicó a Clarke cuando hicieron el guión.
¿Y qué pasó ayer? Leí este ensayo de Rob Ager acerca de la película.
El ensayo se compone de 14 capítulos, donde explora muchas ideas y simbologías distintas, con variados grados de plausibilidad.
Algunas comparaciones que hace Ager son un poco traída de los pelos, pero hay una que me sedujo totalmente: la identificación del monolito con… ¡la propia pantalla del cine! De hecho, tienen una proporción muy similar.
Según esta interpretación, el viaje sicodélico que hace el astronauta David Bowman a través de la “puerta estelar” no es otra cosa que la revelación de que él mismo es un personaje de la trama.
La idea se sostiene además por otros efectos visuales y sonoros repartidos por toda la película. Por ejemplo: algunos pares de escenas donde Bowman es respectivamente espectador y protagonista; el sonido de acople realimentado que produce el monolito; algunas imágenes espiraladas del viaje a través de la puerta estelar, que al parecer son una realimentación recursiva de la imagen sobre la cámara…
Asimismo, otros elementos de la trama se corresponderían con elementos del cine: la rueda que habitan los astronautas en la nave simboliza una bobina de celuloide, la nave misma simboliza el esquema de un ojo humano (elemento primordial en la tecnología de imágenes, por cierto), etc.
Esta identificación de elementos internos y externos a la trama, dice Ager, fue elegida por Kubrick como mecanismo que indujera a los espectadores a hacer el “salto” correspondiente, y empezar a verse como protagonistas además de simples consumidores de la realidad.
La presencia vertical casi permanente del monolito simboliza la necesidad de un cambio de paradigma (en este caso, un giro de noventa grados) necesario para la “iluminación”.
En fin, lean el ensayo y podrán juzgar mejor esta idea y otras más ambiciosas que propone Ager, algunas basadas en la visión conspirativa que tenía Kubrick sobre ciertos temas.
Me parece que vale la pena volver a ver la película con la percepción renovada.
3 comentarios |
arte, cine, conciencia, dualidad, libros, mente, plástica, recursividad, web |
Permalink
Escrito por Marcos
Julio 22, 2008
(Update: pongo aquí una imagen que puede clarificar la solución)
Luego de un tiempo prudencial, publico aquí la solución del acertijo.
La clave es que en cada pseudo-laberinto no traspasable debe haber una cadena continua de paredes que una los bordes izquierdo y derecho, bloqueando el camino. Si a ese pseudo-laberinto lo transformamos adecuadamente, obteniendo su “dual”, obtendremos uno que que es traspasable (siendo uno de los caminos posibles el correspondiente a la cadena de paredes del original).
Y recíprocamente: el dual de cualquier pseudo-laberinto traspasable será no traspasable (tendrá una cadena de paredes correspondiente a alguno de los caminos que hacían al original traspasable).
Por lo tanto, hay igual cantidad de pseudo-laberintos traspasables y no traspasables; por lo tanto la probabilidad de que uno de ellos generado al azar sea traspasable es de
.
Carlos y Santiago habían enviado comentarios acertados sobre esta solución; no los publiqué en el momento para no arruinar el placer de los que leyeran antes el acertijo.
Iván delineó hace unos días el siguiente (delicioso) esquema de demostración:
Si lo publicaste en Bucles, debe ser un acertijo bucloso; por lo tanto…
Y acertó: aunque no lo considero estrictamente bucloso, la solución que doy más arriba tiene definitivamente el olorcillo adecuado…
2 comentarios |
acertijos, dualidad, reflexividad, simetría |
Permalink
Escrito por Marcos