El máximo logro intelectual del cerebro es el mundo real. Todos los aspectos fundamentales de nuestra experiencia son interpretaciones adaptativas del mundo realmente real de la física.
Esta frase de George Miller me parece genial por varios motivos: primero, porque plantea una jocosa estratificación de realidades digna de Lewis Carrol.
Segundo, porque le da una nueva perspectiva -menos quejosa y más útil- al famoso cliché de que nuestros sentidos nos engañan continuamente. Por supuesto que nos engañan, pero no en forma maliciosa ni chapucera; la realidad que construye nuestro cerebro fue más que suficiente durante nuestra historia evolutiva, y precisamente el estudio de nuestras limitaciones perceptuales y cognitivas nos puede enseñar muchísimo sobre nuestro origen, y ayudarnos a percibir mejor el mundo realmente real (como podrán ver, me encantó la expresión).
Julio 10, 2009 a las 11:22 am |
¿y qué pasa con el mundo imaginariamente imaginario?
Julio 14, 2009 a las 1:57 pm |
[...] verdad, esta frase (encontrada en recomendabe blog Bucles), me despertó muchos pensamientos y me hizo recordar cuando me topé con algunos textos que [...]
Agosto 5, 2009 a las 3:31 am |
Peor es el imaginariamente real…