MiniMax es el pintoresco nombre del algoritmo usado en muchos sistemas de análisis o simulación de juegos bipersonales.
Su funcionamiento emula el pequeño bucle recursivo que se genera a veces en las mentes de los jugadores, cuando no hay atajos para conocer la jugada óptima:
“Él va a hacer la la jugada A porque piensa que yo voy a hacer la jugada B porque pienso que él va a hacer la jugada C porque piensa que…”
Claro que los detalles son más escabrosos: hay que intercambiar roles en cada paso, evitar recursiones infinitas, usar poca memoria, etc; pero la idea básica es realmente encantadora, y más aún cuando uno ve que realmente funciona.