El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.
Georg Christoph Lichtenberg
Esta entrada fue publicada el a las Miércoles 17 de Septiembre de 2008 y está archivada bajo las categorías libros, paradojas, préstamos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.